Archivo para Hollaback!

“Vous êtes très charmante, voulez-vous venir avec moi?”

(Wikidiario.info 10/02/2013)

Bruselas. Bélgica

El pasado mes de agosto, Bélgica se despertó sorprendida por el proyecto final de carrera de una estudiante de cine, Sofie Peeters, que en su documental Femme de la rue denunciaba el sexismo que viven día a día las mujeres en la capital europea. Esta joven de 25 años, que se trasladó de Lovaina a Bruselas para acabar sus estudios, reflexionaba para la televisión pública belga: “La primera pregunta que las mujeres se hacen como consecuencia del acoso es ‘¿soy yo? ¿es algo que he hecho, mi ropa? Pero haciendo este documental he visto que muchas mujeres tienen el mismo problema”. La grabación muestra las proposiciones diarias que recibe en el barrio de Anneessens y entrevistas a víctimas que explican cómo poco a poco han ido modificando su forma de vestir, su ruta para llegar a la universidad o al trabajo, el medio de transporte, su hora de llegada a casa… Así, filmando su día a día, abrió un debate político en Bélgica que de momento sólo ha tenido respuesta en multas de hasta 250 euros por ataques o insultos en la calle…

“Castigar a la gente, sin embargo, no ayuda”, opina Angelika Hild, que vivió el shock que muchas estudiantes experimentan cuando se trasladan a Bruselas. “Antes de llegar a Bruselas me había sentido acosada unas diez veces, pero aquí era varias veces por semana y eso me afectaba”. Hild no quería conformarse con el típico comentario de “ya te acostumbrarás y al final no te afectarán” referido a los silbidos, comentarios, insultos, tocamientos y persecuciones a las que están condenadas muchas mujeres en Bruselas.

Conocedora del movimiento mundial Hollaback! fundado por Emily May en Nueva York en 2005 y que hoy está presente en 50 países, Angelika se animó a crear la sede de Bruselas.

Hollaback! da voz a las víctimas. Les permite compartir sus experiencias, colgar fotos y comentarios sobre sus acosadores. Forman un mapa virtual de la ciudad, indicando dónde han sido acosadas, y lo utilizan para presionar a la clase política. “Es difícil explicar a un hombre cómo es pasear sola por algunas calles de Bruselas porque a ellos nunca va a pasarles nada, pero es algo que hay que denunciar y combatir”, explica Angelika. “Es muy común -añade- refugiarte en tu iPod cuando pasas por una calle conflictiva. A veces, no escuchas música, sólo llevas los auriculares para simular que no oyes los comentarios. Sin embargo, lo que tenemos que hacer, si el lugar es seguro, es responder y que quede claro que eso que hacen no está bien”.

La web incluye algunos consejos para reaccionar ante una agresión. Una particularidad de Hollaback! es que no menciona la nacionalidad del agresor. “Si la historia que nos llega menciona el origen, pero no es relevante para el relato, eliminamos esa información. No queremos denunciar a un grupo, sino a todos los hombres que se comportan así”, defiende Hild. Y es que esa es la diferencia más importante entre su denuncia y la de “Femme de la rue”, que se centró en un barrio con mucha inmigración.

Leer artículo completo “He dicho que no”

Anuncios